Nativa o no nativa, he ahí la cuestión

•por Juan Capeáns
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Hoy traemos una de las grandes preguntas que asalta a todo aquél que quiere hacer una app móvil: ¿debemos apostar por un desarrollo nativo a la hora de lanzar nuestra propia aplicación móvil? No siempre necesitamos una app para nuestro negocio — a veces valdría con tener una buena web.

Las aplicaciones nativas ofrecen mayores ventajas ya que son el medio específico de navegación por los dispositivos móviles. Sin embargo, siempre hay quien prefiere exprimir la tecnología ya existente y opta por una web-app en HTML5. La gran ventaja de la versión web es que está disponible y tiene el mismo aspecto en los diferentes sistemas operativos, aunque de este modo no se maximizan en absoluto las posibilidades que ofrecen las tecnologías más punteras.

Con el desarrollo de una app nativa exprimimos al máximo las posibilidades que nos ofrecen los dispositivos y sus correspondientes sistemas operativos y plataformas. Apple (iOS) y Google (Android) dominan claramente el mercado, cada uno con sus propias ventajas y perfil de cliente.

Si lo que se necesita es una presencia testimonial y sin gran interacción con los usuarios, posiblemente una web-app será suficiente. Ahora bien, el que quiera impactar de verdad en un dispositivo móvil debe analizar en qué plataformas está su "core business" y lanzarse a por todas con un buen desarrollo nativo y a medida.

Todos conocemos casos de aplicaciones de éxito que han triunfado enormemente, y casualmente todas son aplicaciones nativas. Como decía Jonathan Ive, vicepresidente de diseño de Apple: "nuestra meta no es ganar dinero, sino hacer buenos productos". Es posible que haya llegado la hora de centrarse en dar el mejor producto/servicio a los usuarios con la certeza de que los resultados llegarán por este camino.