Los errores más comunes a la hora de crear una app
Hoy nos centraremos en una guía muy instructiva basada en los fallos más comunes que se suelen cometer al publicar una app. Son básicamente errores de usabilidad, y hay que ser muy observador para fijarse qué fallos han cometido otros antes y aprender las posibles soluciones a esos problemas.
Una app no funciona del mismo modo que una página web. El usuario no está ante una gran pantalla, está delante de un móvil, con su dedo como única arma, así que hay que ponérselo fácil o, de lo contrario, huirá despavorido.
1. Forzar a que el usuario se registre antes de saber qué ofrece tu aplicación. Este es uno de los errores básicos que no nos cansamos de repetir a nuestros clientes. Obligar a que se registren antes de mostrar los puntos fuertes de tu app es la mejor manera de espantarlos. La regla de oro es "prohibido obligar".
2. Formularios interminables. Mucho cuidado con obligar a los usuarios a rellenar pergaminos llenos de preguntas. Cansa, y mucho, y terminas por abandonar la aplicación. La mayoría de los errores cometidos suelen venir de no ponernos en el lugar del usuario a la hora de diseñar la app: los usuarios no hacen lo que nosotros creemos que deberían hacer, hacen lo que están acostumbrados a hacer.
3. Gastar todo el presupuesto en desarrollo. Otro error muy común es ocupar todo el presupuesto en el desarrollo de la app, dejando el marketing y la comunicación encomendados a la divina providencia. Se dice que el reparto ideal es 50-50; si no puedes llegar a eso, al menos optimiza al máximo en uno de los dos ámbitos para poder competir en un mercado tan global como el de las tiendas de aplicaciones.



