Cómo elegir el sistema operativo de una app
Volvemos a la conceptualización y estrategia de una aplicación móvil. En lo que hace falta detenerse, valorar pros y contras y apostar por un determinado modelo de negocio, es en el modo de monetizar la aplicación. Y para ello hay que examinar detenidamente el público al que nos dirigimos.
Ahora mismo, prácticamente el 90% del mercado se divide entre los dos grandes sistemas operativos: iOS y Android. En España, Android arrasa con más del 80% de cuota de mercado. Esto tiene una traducción fácil: si quieres hacer una app de consumo masivo en el mercado español, debes pensar directamente en Android. Pero hay que diferenciar entre número de dispositivos que corren un sistema operativo y potenciales usuarios de nuestra app.
Curiosamente, el uso de las aplicaciones móviles tiende a igualarse en países en los que Android tiene mayor cuota de mercado, mientras que en los países anglosajones donde iOS tiene mayor penetración, el uso de las apps se da mayoritariamente en ese sistema operativo. El motivo es sencillo: la gente que se gasta una buena cantidad de dinero en un iPhone, en principio, es para darle uso.
Un dato curioso es el que arrojan los datos del Black Friday en EE.UU., donde casi todo el tráfico de Internet móvil provenía de dispositivos Apple a pesar de ser menos usuarios que los de Android. Así que si nuestro modelo de negocio requiere cobrar por la aplicación, ya sea por descarga o mediante compras dentro de la app, iOS se torna imprescindible.
Siempre hay que investigar el mercado que queremos atacar antes de hacer el lanzamiento. No es lo mismo atacar el mercado estadounidense que el nigeriano, por poner dos ejemplos. En los mercados anglosajones (EE.UU., Reino Unido y Australia), las diferencias entre iOS y Android son menores, y el uso de aplicaciones en dispositivos iOS se dispara.
El modelo Freemium se está imponiendo de forma apabullante: la app es gratuita con contenido limitado, y cuando el usuario quiere acceder a la versión completa, compra ese contenido "extra" mediante in-app purchases.
A día de hoy, en la medida de lo posible y para no quedarse atrás en un mercado ultra-competitivo, la mejor opción es desarrollar tu propia aplicación para iOS y Android.



